JOAN MANUEL SERRAT

PENELOPE

Penélope,
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón
y su vestido de domingo
s
e sienta en un banco en el andén
y espera a que llegue el primer tren
meneando el abanico.

Dicen en el pueblo que un caminante
paró su reloj una tarde de primavera.
"Adiós, amor mío, no me llores,
volveré antes que de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí...por tí."

Pobre infeliz,
se paró su reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue su amante.
Se marchitó en tu huerto hasta la última flor,
no hay un sauce en la calle Mayor
para Penelope

Dicen en el pueblo que un caminante
paró su reloj una tarde de primavera.
"Adiós, amor mío, no me llores,
volveré antes que de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí...por tí."

. ...tristes a fuerza de esperar,
sus ojos parecen brillar si un tren silba a lo lejos...
...uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar, para ella son muñecos...

Dicen en el puelbo que el caminante volvió
y la encontró en su banco de pino verde. La llamó:
"Penélope, mi amante fiel, mi paz, deja ya de tejer sueños en tu mente.
Mírame, soy tu amor, regresé."


Le sonrió, con los ojos llenitos de ayer,
"no era así tu cara ni tu piel, tú no eres quien yo espero".
Y se quedó...sentada en la estación...

Dicen en el pueblo que un caminante
paró su reloj una tarde de primavera.
"Adiós, amor mío, no me llores,
volveré antes que de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí...por tí."